jueves, 12 de diciembre de 2013

Giada boutique, un espacio protagonizado por piedra en Milán


Lo que más llama la atención de este proyecto, son los totems monolíticos de piedra caliza. El reparto de pedestales de bronce, marcan el interior de esta boutique de moda de Milán, obra del arquitecto Claudio Silvestrin.  

Combina materiales naturales como el cuero y diferentes tipos de piedra para dar al interior de la tienda una sensación de lujo y naturaleza. Filas de columnas de piedra caliza toscamente talladas, crean un telón de fondo de textura para la ropa, que se cuelga en rieles metálicos geométricos.

Bloques de bronce fundido con diferentes dimensiones, proporcionan pedestales para los productos. Rectilíneos sillones de cuero blanco siguen el tema geométrico. Una fuente de agua discurre por una de las paredes, que está hecha de piedra de pórfido con un acabado de chorro de agua.

Los probadores, con paredes y suelos forrados de cuero, y los tiradores con un acabado en bronce antiguo.





sábado, 7 de diciembre de 2013

Instalación Petit h de Hermès en Londres


El estudio Toogood junto con la casa Hermès se asociaron para lanzar Petit h y dar un paso más dentro del mundo del retail design. Esta nueva toma creativa y poética en la icónica marca Hermès encuentra la recreación en la re-creación. Hermès petit h se estableció en 2010 como una serie de productos utilizando recortes de la marca.

Toda la planta baja de su flagship store de Bond Street en Londres se ha dedicado al laboratorio creativo de Toogood. El color rojo sangre que se usa en toda la tienda es una referencia al branding antes utilizado por la firma. El goteo de resina pigmentada crea el efecto de la sangre y los vestidos que cuelgan de ganchos para carne están tintados de un rojo más oscuro para simular que están manchados de sangre seca. Los artículos se fijan sobre cortinas creadas a partir de recortes y restos de los emblemáticos pañuelos de seda de la casa, sumergidos en tinte rojo y unidos con resina de color escarlata.

Cuchillos, alicates y otras herramientas que no se verían fuera de un matadero se colocan en la pared por encima de los mostradores de metal. Los empleados llevan uniformes de delantales, guantes y sombreros hechos a partir de recortes de accesorios y bufandas de cuero de Hermès, también de color rojo a juego con la decoración.

En los escaparates, las luces de neón representan de forma ampliada las herramientas utilizadas para crear productos de la marca y se superponen sobre cortinas rojas, un  homenaje a los artesanos de Petit h. La instalación permanecerá desde el 20 de noviembre hasta el 7 de diciembre.